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Detlef Soost: «Mi padre no era mi padre» – qué hay detrás del affaire de su madre

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En el pódcast «Frühstück bei Barbara», Detlef Soost cuenta cómo su abuela reconoció por el color de su piel que el hombre que lo creía su hijo no era su padre biológico – y qué efecto le causó todo eso.

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Detlef Soost: «Mi padre no era mi padre» – qué hay detrás del affaire de su madreAI MODIFIED

TVS News IA, supervisado editorialmente, presenta Detlef Soost: «Mi padre no era mi padre» – qué hay detrás del affaire de su madre.

Detlef Soost está sentado en el pódcast «Frühstück bei Barbara» y dice una frase que reorganiza toda su infancia: «Mi padre no era mi padre». Lo que suena a cliché, en su caso se hizo literalmente evidente por el color de su piel – ya cuando aún era un bebé.

La historia que cuenta allí el coreógrafo y jurado de «Let's Dance» comienza con su madre Erna, una alemana, y un hombre llamado Günther, con quien se había casado. Durante ese matrimonio, Erna tuvo un affaire con un estudiante de Medicina de Ghana – y se quedó embarazada. Detlef nació, y cuanto mayor se hacía, más oscura se volvía su piel.

Para ti esto significa: aquí un hombre que lleva décadas en la televisión alemana cuenta por primera vez con detalle cómo se encontró de niño entre dos padres: uno que creía que era suyo, y otro que rechazaba cualquier responsabilidad. Ambos impugnaron la paternidad ante los tribunales.

De bebé se iba volviendo cada vez más oscuro

Lo que en la mayoría de los bebés adquiere un tono estable tras unas semanas, en Detlef Soost se convirtió en un drama familiar. Tras su nacimiento se fue oscureciendo, según informan Bunte y Focus, hasta que su abuela paterna pronunció la frase que lo desencadenó todo: «Ese no es tu hijo». La abuela fue la primera en cuestionar la paternidad, relata Soost en el pódcast.

Lo que siguió no fue una conversación discreta en la mesa de la cocina, sino un proceso judicial. Según la Wikipedia, el padre de Soost – es decir, el hombre que hasta entonces lo había considerado su hijo – impugnó la paternidad ante los tribunales. También su padre biológico, el estudiante de Medicina ghanés, habría impugnado posteriormente la paternidad ante la justicia, escribe la MZ.

Dos hombres que no lo quisieron

Imagínatelo: un niño pequeño que crece con la certeza de que ni el hombre que yace junto a su madre en la cama, ni el hombre que realmente lo engendró, quiere reconocerlo como hijo. Esa fue exactamente su realidad, describe Soost – en una mezcla de gran apertura y la mirada serena de un adulto que ha necesitado mucho tiempo para encajar todo esto.

Según la MZ, tras el affaire se descubrió que Erna, la madre de Detlef, había tenido un affaire con un estudiante de Medicina de Ghana. El matrimonio entre Erna y Günther se rompió entonces – Erna se divorció poco después del nacimiento de Detlef, según informa la Abendzeitung München.

Una infancia entre la adicción y la pérdida

A la ya de por sí inestable configuración familiar se sumó la enfermedad de su madre. Según la Wikipedia, Erna padecía un trastorno maníaco-depresivo. El Heute.at escribe que era adicta al alcohol y a los medicamentos e intentó quitarse la vida en varias ocasiones – el primer intento de suicidio tuvo lugar cuando Detlef tenía cuatro años.

Erna murió a los 46 años, cuando Detlef tenía 13. El hombre que lo había criado, Günther, murió según Wikipedia en 2006. Soost quedó como adolescente – sin un padre biológico que quisiera estar para él, y sin una madre que pudiera estabilizar su día a día.

Lo que queda – y lo que Soost ha hecho con ello

Lo que puedes llevarte de esta historia: Detlef Soost no la cuenta para acusar, sino para mostrar lo que el lenguaje familiar puede hacerle a un niño – y lo que una persona puede hacer con ello cuando más tarde se ordena a sí misma. El berlinés de nacimiento, que hoy trabaja como coreógrafo, coach y jurado de televisión, ha hablado en varias ocasiones a lo largo de los años sobre su difícil infancia, pero esta vez ha nombrado con especial claridad el momento en que se quebró el cimiento de su familia de origen.

Si tú mismo conoces a alguien que crece con una historia parecida: la diferencia más importante que Soost señala una y otra vez en sus entrevistas no es la verdad sobre la paternidad, sino la cuestión de si alguien se queda. Él mismo tuvo que buscar ese sostén durante mucho tiempo.

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