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«Oh to Believe in Another World»: el viaje animado de Kentridge entre el dolor y la esperanza

Esta es una traducción por AI a este idioma para facilitar la lectura. El original es la versión en alemán: abrir original en alemán.

William Kentridge reúne en Baku una película de animación, la coreografía en vivo y la 10.ª sinfonía de Shostakovich en una-impactante-collage sobre el duelo, el idealismo y la despiadada energía de Stalin.

4 min de lectura
«Oh to Believe in Another World»: el viaje animado de Kentridge entre el dolor y la esperanzaAI MODIFIED

TVS News AI, supervisado editorialmente, presenta «Oh to Believe in Another World»: el viaje animado de Kentridge entre el dolor y la esperanza.

Una collage animado de 60 minutos se encuentra con una orquesta en vivo y la coreografía de William Kentridge: «Oh to Believe in Another World» se representa en el Baku International Arts Festival, en Azerbaiyán. Para The Guardian, es una de las obras de animación más insignificantes que se hayan visto jamás: una obra total cinematográfica y musical con humor negro y una profundidad emocional muy seria.

Si te preguntas si una velada en el festival va más allá de una exposición con cine y música, la respuesta de la reseña es clara: aquí las imágenes, la danza y la música se funden en una única experiencia dramática. Aborda la memoria, el duelo y los ideales, pero también se pregunta cómo afrontan las personas la violencia histórica.

Qué muestra «Oh to Believe in Another World» en el festival

El formato

Kentridge, artista y cineasta sudafricano de 71 años, no trabaja únicamente con figuras dibujadas o animadas en la obra. Esta collage de aproximadamente una hora combina la animación con coreografía en vivo. Gracias a ello, la representación parece un organismo artístico propio: el movimiento, la imagen y el sonido no se succeden, sino que se entrelazan de inmediato.

La música en directo de la 10.ª sinfonía de Shostakovich acompaña la obra. Esta base musical no es solo una banda sonora: sostiene el desarrollo dramático de la collage y aporta al material visual una dimensión adicional. The Guardian llama a la obra una creación cinematográfica y musical que reúne el arte de las marionetas, la danza y el humor.

Por qué Shostakovich y Stalin están en el centro

Un doble vínculo histórico

Según The Guardian, la representación en el festival de Baku tiene un doble motivo. Por un lado, se celebra el 120.º aniversario de Dmitri Shostakovich. Por otro, el festival recuerda el amor no correspondido que, según se ha reportado, el compositoritor Feeling por su alumna, la pianista y compositora azerbaiyana Elmira Nazirova, así como su amistad de toda la vida.

La 10.ª sinfonía de Shostakovich está estrechamente vinculada a Stalin. SeCHE premiered after his death, aunque partes de la obra ya hubieran podido ser compuestas antes de su fallecimiento. Esto plantea una cuestión histórica: ¿sePretendió la obra en principio como un dramático tributo a Stalin? The Guardian formula esta posibilidad con cautela, no como una intención confirmada.

En la música, en cambio, la reseña reconoce una mezcla emocional contradictoria. Están el miedo y la reverencia, pero también el asco y una suerte de reacción histérica ante la «energía insensata» del gobierno sanguinario de Stalin. Al mismo tiempo, suena la sensación de una despedida de una época grande y terrible, acompañada del duelo por lo que se sacrificó en ella.

Esta ambigüedad es uno de los grandes attractions de la obra. Kentridge no convierte la música histórica en una lección llamativa. Collages imágenes, figuras y movimiento para crear una experiencia asociativa que oscila entre el humor negro, lo absurdo y el duelo auténtico.

Por qué la obra cuenta sobre todo como experiencia total

Animación, danza y música en vivo

La singularidad de «Oh to Believe in Another World» no reside en una sola imagen espectacular. Su atractivo surge de la interacción. La collage animado de una hora deja coexistir, al parecer, mundos visuales dispares, mientras que la coreografía otorga a las figuras una dimensión corporal adicional. La sinfonía, a su vez, evita que la collage se descomponga con facilidad en una sucesión suelta de imágenes.

Esto también explica por qué The Guardian describe la obra como una animación posiblemente «electrizante», en lugar de limitarla a clasificarla como película de animación. Se trata del efecto de una interacción artística. La animación aporta el nivel surreal, la danza, el movimiento visible y la música, la base emocional e histórica.

Para quienes visitan el festival, esto significa que no se limita a ver una película y después escuchar música. Vive una representación de aproximadamente una hora en la que imagen, cuerpo y sonido actúan juntos. Precisamente esta fusión convierte la obra en una experiencia especial del festival.

El veredicto: humor negro sobre los grandes temas

Según The Guardian, «Oh to Believe in Another World» es una collage impactante sobre la humanidad, el duelo y el idealismo. Se mueve entre la comedia y la tragedia sin resolver una frente a la otra. El humor negro no aligera los temas pesados, sino que los hace más visibles.

Al final queda una obra que trabaja menos con un relato fluido que con una sensación: está la pérdida, está el poder histórico, está la esperanza de otro mundo y, al mismo tiempo, la pregunta de si esa esperanza puede comprender el pasado. Para todos los que quieran vivir la animación, la danza y la sinfonía en el festival de Baku no como elementos aislados del programa, sino como una obra total deliberada, esta es una cita que merece la pena.

Una recomendación para ti: si aún tienes tiempo antes del festival, merece la pena la pena mirar la representación completa en lugar de solo algunos vídeos o imágenes fijas. Precisamente la combinación de animación, coreografía y orquesta en vivo constituye lo especial de esta obra.

Que disfrutes mucho de la representación y tómate tu tiempo para ver la collage en línea.

Fuentes

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Asistido por AI · supervisado editorialmente

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